Ficha con medidas reales
Capacidad útil, diámetro de columna, espesor de cobre y consumo estimado del quemador. Nada de rangos vagos: los números salen de la planilla de taller, no del folleto del proveedor.
Talleres de Río Negro, bodegas pequeñas de Cuyo y emprendedores que arrancaron con un alambique de 30 litros. Sus comentarios suelen girar alrededor de lo mismo: cuánto rinde el cobre, qué tan fácil es desarmar la columna para limpiarla y si el repuesto llega a tiempo antes de la próxima zafra.
"Cambiamos el serpentín viejo por el de cobre martillado y la diferencia en el corte de cola se notó desde el primer lote. La brida de latón cierra sin filtrar vapor, algo que con el equipo anterior era un problema constante."
"El fermentador de 200 litros con válvula de fondo nos ahorró media hora de trasiego por carga. El termopozo lateral acepta la sonda digital sin adaptadores, y la junta de EPDM sigue en buen estado después de más de treinta ciclos."
"Pedimos el kit de medición junto con el alambique de 50 litros. El densímetro calibrado a 20 grados nos permitió ajustar los cortes con criterio en lugar de ir a ojo. La probeta de borosilicato aguanta bien el uso diario."
4,8 / 5
Promedio de valoraciones sobre lotes entregados en los últimos dos años.
+180
Talleres y microdestilerías que repitieron pedido de insumos o repuestos de cobre.
9 de 10
Clientes que recomiendan la asesoría previa para elegir capacidad según volumen de trabajo.
Comprar un alambique por foto y medida aproximada suele terminar en adaptaciones de último momento: bridas que no coinciden, serpentines que no enfrían lo suficiente o repuestos que hay que mandar a hacer. Acá cada equipo se documenta antes de salir del taller, con la ficha técnica completa y las piezas de desgaste identificadas.
Capacidad útil, diámetro de columna, espesor de cobre y consumo estimado del quemador. Nada de rangos vagos: los números salen de la planilla de taller, no del folleto del proveedor.
Juntas de silicona grado alimentario, válvulas de salida, tapones de carga y tramos de serpentín. Si se rompe una pieza en plena zafra, se repone sin esperar importación ni encargar torneado.
Antes de cotizar preguntamos cuántos lotes por semana pensás correr y qué materia prima usás. De ahí sale la recomendación de capacidad, no al revés. Podés ver el detalle en servicios de equipamiento.
Cada ficha incluye el procedimiento de sanitizado, la frecuencia de revisión de juntas y el método para recuperar el brillo del cobre con ácido cítrico diluido. Se aprende a mantener el equipo, no solo a comprarlo.
Los equipos se despachan embalados con protección interna y sujetadores de madera para columnas y serpentines. Coordinamos el retiro en taller o el envío a domicilio según el tamaño del lote.
Podés armar tu lista de compras y contrastar fermentadores de acero, columnas de rectificación y kits de filtración en una misma vista. Si dudás entre dos medidas, escribinos y lo resolvemos antes de cerrar el pedido.
¿Querés ver cómo se aplica esto en un caso concreto? Revisá contacto para coordinar una visita al taller.
La mayoría de los talleres que arrancan con destilación artesanal no fallan por la receta, sino por el equipamiento. Un alambique chico, un fermentador sin drenaje o un densímetro vencido obligan a repetir lotes y a perder cortes. Estas son las situaciones concretas donde el catálogo técnico de Dallas Destilados marca la diferencia.
El alambique de cobre con columna desmontable permite alternar aguardientes y destilados aromáticos en el mismo espacio. Ajustás reflujo con bridas de latón y no necesitás herramientas especiales para limpiar el serpentín entre lotes.
Con el fermentador de acero 304 y su termopozo lateral seguís la curva de temperatura sin abrir la tapa. El drenaje cónico de 1.5 pulgadas evita que el mosto quede estancado y facilita la sanitización con peracético antes de cada carga.
El kit de densímetro, refractómetro y probeta de 250 ml te da lecturas repetibles durante la fermentación y el corte. Registrás densidad y Brix, estimás rendimiento alcohólico y decidís sin depender del olfato.
Cada ficha indica material, capacidad, consumo energético estimado y repuestos disponibles. Revisás juntas de EPDM y válvulas cada veinte ciclos, y pedís el lote de reemplazo antes de que el equipo quede fuera de servicio.
Si querés ver cómo se combinan estos equipos en una línea completa, revisá los servicios de armado y asesoría o escribinos por contacto para cotizar por lote.
La mayoría de las consultas que llegan a Outcomes empiezan igual: alguien tiene un espacio, una idea de receta y ninguna certeza sobre qué capacidad le conviene. Un alambique de 50 litros con columna desmontable rinde distinto según la carga y el tipo de mosto, y un fermentador de 200 litros con drenaje cónico no se justifica si todavía trabajás con lotes de prueba. Contanos qué producís hoy y qué querés producir en seis meses: con eso armamos la lista de equipos, repuestos y consumibles que realmente vas a usar.
También podés revisar el detalle de servicios de destilación o volver al catálogo principal.